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| Alrededores de El Cairo |
Tras visitar los principales atractivos turísticos de El Cairo y experimentar a fondo los innumerables contrates de esta asombrosa ciudad, tal vez aspiren los viajeros a escaparse del bullicio y tomarse un respiro visitando uno de los numerosos lugares que rodean la capital: Menfis, la primera capital del Imperio Antiguo posee pocos pero interesantes vestigios dispersados en un hermoso palmeral; Su necrópolis, Sakkara, es un verdadero imperio de piedras y sol, con su famosa pirámide escalonada y sus mastabas repletas de relieves y pinturas de una excepcional belleza; los amantes de la egiptología y la arqueología encontraran en Abu Roash, Abusir, Abu Gorab, Dahsur, Lisht, Hawara y Meidum tranquilas zonas piramidales casi siempre desiertas; en el oasis de El Fayum, podrán encontrar restos faraónicos, pero cualquier visita que podamos sugerirles no es más que un pretexto para que puedan descubrir la más extraordinaria de sus riquezas: sus paisajes; el-Qanater, al norte de El Cairo, poco frecuentado por el turismo, sorprende por sus exuberantes jardines y su extraordinaria esclusa del siglo XIX. Pero la verdadera paz y tranquilidad sin duda se consigue retirándose al desierto, tal como lo hicieron los primeros cristianos; Wadi Natrun es precisamente uno de los mejores exponentes de la tradición monástica cristiana.
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| MENFIS Y SAKKARA |
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Menfis, la más antigua capital del Egipto Antiguo, conocida como "el Muro Blanco" fue construida al principio de la historia por el legendario faraón Narmer. Levantó esta ciudad en la confluencia del Alto Egipto y del Bajo Egipto, las dos tierras que reunió en un solo reino. No dejará de ser, a lo largo de la historia faraónica residencia de los reyes, y donde su escuela de sacerdotes ha creado, al igual que en Heliópolis, todas las ciencias humanas. Desgraciadamente pocos vestigios han llegado hasta nuestros días, pero sus ruinas seducen a los viajeros por su ubicación en un hermoso palmeral: destacan el magnífico coloso de Ramses II y una hermosa esfinge de alabastro. La visita a la antigua ciudad de Menfis suele constituir la primera parada en un recorrido que incluye también la visita a la necrópolis menfita de Sakkara.
Para muchos, Sakkara evoca la primera pirámide, el monumento escalonado del rey Zoser; el primer libro del mundo o Texto de las Pirámides; las fiestas de Heb Seb; una de las pocas listas conocidas, que dan los nombres de 58 faraones; Imhotep, uno de los primeros genios universales; las magníficos relieves que representan la vida cotidiana de los antiguos egipcios. Desde las tumbas reales de las primeras dos dinastías, hasta el culto de Apis, el toro sagrado adorado en la época ptolemaica, todo el pasado de Egipto se encuentra resumido en Sakkara. Verdadero imperio de piedras, es sin lugar a duda uno de los lugares destacados de la civilización.
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