El gran delta del Nilo es el territorio conformado por los fértiles depósitos aluviales del río Nilo al desembocar en el mar Mediterráneo. Es un prototipo para todos los demás deltas. Antiguos geógrafos le dieron el nombre de la letra griega delta por su forma triangular. Abarcando aproximadamente desde Alejandría en el oeste a Puerto Said en el este, y hasta la ciudad de El Cairo por el sur, el delta dispersa el agua del Nilo en el Mar Mediterráneo a través de una red en forma de abanico de canales de poca profundidad. Las espesas capas de sedimento arrastradas río abajo durante cientos de años convirtieron el Delta del Nilo en el suelo más fértil de África. Con la finalización de la gran presa de Asuán en 1971, la evolución normal del delta se ha alterado.
Es una región fértil, un triangulo de verdor entre los dos brazos del Nilo, que tienen una especie de belleza eterna. Es verdaderamente el corazón rural de Egipto, cruzado por canales y salpicado de norias que riegan los campos de algodón, maíz, caña de azúcar, frutas y hortalizas. Fuera de las grandes aglomeraciones densamente pobladas, el viajero se deleitará con sus pintorescos paisajes: arados tirados por bueyes, carros arrastrados por asnos y chozas de adobe jalonan el campo.
Varios faraones gobernaron Egipto desde la "Tierra del Norte", la tierra del papiro o "Tat -Mehu" como la llamaban los antiguos Egipcios, y el delta era sin duda el lugar de pesca y caza de los reyes a lo largo de toda la historia del Egipto antiguo. Los historiadores hacen referencia a Leontópolis, Sais, Bubastis, Mendes, Pi-Ramsés, Buto, Tanis, Naucratis, Hermópolis Parva. Pero poco a poco estas ciudades que eran tan grandes como las del Alto Egipto son abandonas y arrasadas . Ciertamente, gran parte de la culpa la tiene los hombres, pero el clima fue también responsable de ello. La humedad no tardó en acabar con los edificios humanos construidos en su mayoría con ladrillo. Los edificios religiosos han sido los únicos que han resistido al tiempo: Tanis, la "Ciudad de la enigmas", gigantesco campo de excavaciones en un paisaje desolado, lunar y desconcertante para los amantes de las grandiosas ruinas; Bubastis, la morada de la diosa Bastet con cabeza de gata. Los demás emplazamientos antiguos del Delta carecen de espectacularidad: Buto, la ciudad de Wadjet, no es más que un informe montículo, los mismo ocurre con las demás, reducidas muy a menudo a un paisaje lunar, aunque su espíritu aun es capaz de despertar el interés de los arqueólogos y amantes de las ruinas desoladas.
Mención aparte merecen ciudades modernas como Damietta y Rosetta, que cuentan con magníficos ejemplos de arquitectura ottomana; Port Said, situada en la entrada norte del Canal de Suez es una ciudad muy comercial con una pequeña playa.
Existe asimismo un abundante número de lagos, realmente fuera de las rutas turísticas que son un verdadero paraíso para ornitólogos y fotógrafos.
En la costa mediterránea, hay algunas poblaciones turísticas muy populares entre los egipcios. Los cementerios de el-Alamein recuerdan las batallas de la II guerra mundial. Marsa Matruh, fundada por Alejandro Magno en su ruta hacia el Oráculo de Siwa sirvió más tarde de puerto a la flota de Marco Antonio y Cleopatra. Sallum es la última ciudad egipcia antes de la frontera Libia.